Modernismo industrial

A mediados del siglo XIX Terrassa era una de las ciudades catalanas y españolas punteras en la revolución industrial.

Durante más de un siglo el sector textil, especializado en la industria de la lana, fue el motor económico de la ciudad. La burguesía industrial impulsó movimientos culturales como el modernismo y el noucentisme.

En nuestra ciudad, el lenguaje modernista tuvo gran aceptación y se mantuvo vigente más allá de sus límites cronológicos tradicionales. Este afianzamiento del estilo modernista en Terrassa aplicado al patrimonio industrial está ligado al trabajo personal del arquitecto más prolífico de la ciudad durante ese periodo: Lluís Muncunill.

En arquitectura destacan la Masia Freixa, el Vapor Aymerich,Amat i Jover y el almacén Farnés (Lluís Muncunill); el Parque de Desinfección, la Casa Josep Maria Coll i Bacardí (Casa Baumann) y la ermita del Sagrado Corazón de Jesús (Josep M. Coll i Bacardí); la reforma de la Casa Alegre de Sagrera (Melcior Vinyals), la antigua confitería Vídua Carné (Joaquim Vancells), etc. También hay que destacar el fondo del Centro de Documentación y Museo Textil, una colección única que reúne obras maestras de artistas, diseñadores y empresas catalanas de finales del s.XIX y principios del s.XX.

Finalmente, la Feria Modernista de Terrassa, que se celebra el segundo fin de semana de mayo, pretende trasladar al visitante y al propio terrasense a un fin de semana de hace cien años. Concretamente al período histórico comprendido entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX.